La construcción de puentes exige sistemas estructurales de alta resistencia y durabilidad frente a cargas dinámicas y condiciones ambientales severas. Plastizil aplica hormigón postensado especialmente diseñado para tableros y vigas de puente, logrando mayores luces, reducción de peso propio y mejor comportamiento ante cargas móviles, complementado con tratamientos de aislación que protegen la estructura ante humedad y agentes agresivos.
Vigas T pretensadas de 30m de luz, con cables de pretensado pasivo en zonas de máximo momento flector
Vigas T pretensadas en tramo central, sistema de postensado externo con desviadores en pila central
Vigas pretensadas en tramo de acceso, continuidad de refuerzo activo hasta zona de apoyo en estribo
Membrana asfáltica modificada APP bajo carpeta asfáltica, barrera de impermeabilización del tablero vehicular
Sistema cementicio bicomponente en estribo de acceso, protección ante humedad del terraplén de acceso
Sistema cementicio en estribo de salida, sellado de juntas de dilatación con mortero elástico
Tratamiento de cristalización en pilas de hormigón expuestas a ciclos de humedad y corrientes de agua
Inyección de resinas epóxicas en fisuras de tablero y juntas de dilatación entre tramos
Inyección de poliuretano en fisuras longitudinales de viga costilla, recuperación estructural sin demolición
Sistema que refuerza el hormigón mediante tendones de acero postensados, logrando estructuras más livianas, con mayores luces libres y menor fisuración.
El postensado permite diseñar tableros y vigas con mayores luces y menor peso propio, reduciendo la cantidad de apoyos intermedios. Esto es fundamental en puentes sobre ríos o vías, donde los apoyos son costosos o limitados.
Aplicamos membrana asfáltica bajo la capa de rodamiento para proteger el hormigón del tablero ante la infiltración del agua de lluvia y los cloruros, que son los principales agentes de deterioro de las estructuras de puentes.
Una vez tensados los cables, las vainas metálicas se inyectan con lechada de cemento o cera para proteger los tendones ante la corrosión, garantizando la durabilidad del sistema de postensado a lo largo de toda la vida útil del puente.
Varía según la longitud y complejidad. Un puente de cruce vial de 3 tramos puede ejecutarse en 4 a 8 meses. El postensado acorta los tiempos de descimbre frente al hormigón convencional, reduciendo el plazo total de obra.